22.10.12

"Bigger is better" (Cuanto más grande mejor)

De Alberto Gutiérrez Martínez

Artículo 3. Comparativa de pantallas


Aunque la potencia de un smartphone puede ser lo primero a tener en cuenta por los "entendidos" en tecnología, la realidad es que la mayoría de los consumidores se fijarán en la pantalla del dispositivo como la principal razón para decidir si un smartphone es mejor que otro. Es lógico ya que es lo primero que entra por los ojos y a fin de cuentas es la forma que vamos a tener para interactuar con nuestro dispositivos (¡los teclados han muerto hace tiempo!).

Como comentábamos en artículos anteriores, existen ciertas creencias erróneas como que una cámara es mejor que otra por tener más megapíxeles, o que un procesador es más potente que otro por tener más cores (núcleos). Si pones 4 caballos lentos a tirar de un carro, irá más lento que uno con 2 caballos rápidos. Esto último es obvio, pero quizás no sea tan obvio que un carro tirado por 3 caballos rápidos y uno lento sea la opción más lenta de las 3 propuestas cuando hablamos de CPUs y GPUs. La arquitectura del hardware por tanto importa y no sólo se trata de incorporar los mejores componentes a un dispositivo sino de la integración entre ellos. Con respecto a la pantalla de estos smarphones, veremos que ocurre algo parecido.

Si comparamos el S3 con el iPhone 5 en cuanto a la pantalla, el resultado salta a la vista. La pantalla del S3 es espectacularmente grande. La del iPhone tiene 4” en diagonal contra 4,8”. Con una resolución en píxeles de 1.136x640 contra 1280x720. Además la pantalla del iPhone usa una tecnología completamente distinta a la del Galaxy S3, IPS LCD contra la tecnología PentTile AMOLED de Samsung. Ya veremos más sobre estas tecnologías más adelante.

En principio, una vez más (y van tres) al comparar las especificaciones de ambos dispositivos, una pantalla más grande, resolución 720p (¡formato exacto de vídeo HD!) y la supuestamente superior tecnología AMOLED parecería que el S3 sale ganando. Una vez más, veremos que no es así, el S3 sólo tiene una pantalla más grande, pero pierde en absolutamente todas las comparativas con la pantalla del iPhone 5.

Quizás no parezca tan sencillo comparar pantallas de forma objetiva como en los artículos anteriores, pero en realidad sí lo es ya que existen los parámetros y los medios técnicos necesarios para dar una respuesta objetiva a esta pregunta (¡incluso para algo tan subjetivo como el color!). Dichos medios técnicos sólo están al alcance de laboratorios especializados y nos hemos hecho eco para este artículo de los resultados obtenidos de la comparativa realizada por los laboratorios Display Mate entre ambos smartphones. Los expertos de Display Mate son la referencia mundial en análisis de pantallas desde la aparición de las primeras cámaras digitales, iPods, etc. Vamos a intentar no obstante, acercar los amplios y complejos detalles técnicos que nos ofrecen sus experimentos de laboratorio con ambos smartphones para que cualquier los pueda entender.


El tamaño importa pero...


Desde que se concibe un nuevo iPhone hasta que éste sale al mercado pueden pasar cerca de 2 años. Y me refiero a un nuevo iPhone, no a la revisión que Apple saca de su terminal a la mitad de su ciclo de vida (3GS y 4S hasta el momento). Tengo la impresión de que en esta ocasión, la increíble competencia que ejercen compañías como Samsung o HTC le pilló a Apple desprevenido y de repente se vio sacado al mercado un smartphone con la pantalla más pequeña de todos los buques insignia de la competencia. La tendencia del mercado es fijar el tamaño estándar de las pantallas de los smartphones cerca de las 5”, mientras que Apple ha apostado por hacer un dispositivo más compacto, delgado y ligero (algo desde el punto de vista de la ingeniería mucho más complicado por cierto). Sin embargo, de repente se ha encontrado ante al consumidor con un terminal que parece empequeñecido ante los smartphones de la competencia (En el momento de escribir este artículo, HTC acaba de presentar su J Butterfly con una pantalla 1080p de 444 píxeles por pulgada!). Una vez más Apple nada contracorriente y hace una apuesta completamente diferenciadora, y explica al consumidor lo incómodos que son esos terminales que apenas pueden ser manejados con una sola mano como eje central de su propaganda, que no sólo se mencionó en la presentación oficial de su terminal, sino que también les ha llevado a crear un ingenioso anuncio:




Aunque personalmente no encuentro incómodo el tamaño del S3, sí que parece que hay gente que lo tiene muy claro, y cree que la apuesta de Apple es acertada. Esto es algo completamente subjetivo y es cuestión de gustos, así que pasemos a valorar las características de ambas pantallas desde un punto de vista más objetivo.


Para gustos se hicieron los colores


Sólo un año después de que Windows 95 estuviera revolucionando el mundo de los ordenadores personales (que por cierto llevaría a Apple a sus años más oscuros), Microsoft junto con Hewlett Packard definieron el perfil de color sRGB. Este perfil de color definiría un estándar para los monitores CRTs de la época (esos “mamotretos” que usábamos todos hace relativamente poco tiempo y que ahora nos parecen lavadoras..), pero también “ponía de acuerdo” a las impresoras con el ordenador para que los colores que viéramos por pantalla se parecían en la medida de lo posible a los que veíamos en nuestras recién estrenadas (y carísimas) impresoras a color. También fue el estándar de color elegido para las imágenes de Internet. Curiosamente ese estándar ha sido tan extendido en el mundo digital, que incluso aunque Apple definió su propio perfil de color (bautizado de forma nada original como Apple RGB), resulta que más de 15 años después, las pantallas de todos los smartphones (incluidos los de Apple), intentan ajustarse lo más fielmente posible al espacio de colores que define el sRGB.

RGB es un acrónimo para Red, Green Blue, y es una de las muchas maneras que se conocen de conseguir diferentes colores (en este caso mediante mezcla aditiva). Algo parecido a lo que hacíamos en la guardería al mezclar amarillo y el rojo que para nuestra sorpresa se convertía en naranja!. Pues resulta que mezclando millones de puntos microscópicos (píxeles) de estos 3 colores básicos podemos obtener desde 16 colores distintos hasta millones de colores distintos...PERO siempre menos colores de los que el ojo humano puede distinguir. Esa es la razón de que existen otras maneras de representar los colores (por ejemplo, CMYK, que se emplea en las imprentas profesionales).

La forma de representar los colores que “intenta” imitar nuestro iPhone 5 o nuestro S3, es el mencionado perfil sRGB, que junto a los colores primarios Rojo, Verde y Azul, a un valor Gamma fijo, y a lo que se llama un punto Blanco, define el espacio de colores (Color Gamut) que se puede ver en la siguiente imagen.



En la imagen podemos observar cómo el triángulo sRGB engloba a sólo una parte de los colores del espectro visible que un ojo humano perfecto podría distinguir, pero además podemos ver cerca del centro del triángulo un punto blanco llamado D65 que debe su nombre a que es el color blanco medido bajo unas condiciones atmosféricas concretas con una temperatura de color de 6500 grados Kelvin. Si la temperatura de color sube de esa temperatura veremos un blanco que tiende a ser azulado, y si baja de temperatura será un color más cálido (amarillento).

Ahora que conocemos un poco de teoría del color, hablemos de las pruebas experimentales de Display Mate. En ellas se sacan las siguientes conclusiones:

  • El iPhone 5 consigue un blanco muy fiel (6.872K) contra un blanco completamente azulado del S3 (7.900K). (El valor ideal sería 6.500K)
  • El iPhone 5 consigue el espacio de color sRGB en casi un 99%, mientras que el S3 lo consigue en un 138% (lo bueno aquí sería el 100%). Esto significa que los colores del S3 están sobresaturados y son irreales. Display Mate lo compara con ajustar la saturación de colores de tu HDTV al tope (pero sin oportunidad de bajarla!).
  • El iPhone 5 (y sobre todo el iPad 3), tienen una calidad de colores tan buena, que pueden ser utilizados como monitores profesionales de fotografía (siempre que éstas usen el perfil sRGB).
  • El S3, además de tener una saturación de colores exagerada, encima ésta no es homogénea, y los colores verdes se saturan más que los demás.
  • Se puede ver aquí una comparativa entre los últimos dispositivos de Apple y el S3 en cuanto a fidelidad para reproducir el perfil sRGB.


¿AMOLED o IPS LCD?


Estamos en un momento muy parecido a cuando empezamos a ver los monitores planos TFT/LCD, en un mundo dominado por los monitores/lavadora CRT. Ningún diseñador en su sano juicio hubiera cambiado su CRT por un TFT de la época, ya que la calidad de los colores y la resolución eran muy pobres. Tuvieron que pasar años antes de que la calidad los monitores “planos” fuera al menos igual que las de los CRT a un precio que no fuera prohibitivo. Eso es lo que está ocurriendo en este momento entre la tecnología AMOLED y la tecnología LCD. La primera se encuentra en un período de inmadurez y constante evolución, mientras que la segunda ha alcanzado su madurez hace tiempo y encima la tecnología IPS (in-plane switching) supone una mejora sobre la tecnología LCD convencional. La diferencia más importante entre ambas, es que LCD necesita una luz de respaldo (backlight), que en las pantallas más avanzadas viene proporcionada por LEDs, mientras que en la tecnología AMOLED esto no es necesario pues cada píxel es un diodo emisor de luz (Ligtht Emitting Diode), pudiendo hacer pantallas mucho más delgadas  al no necesitar de una óptica compleja como las pantallas LCD.

Aunque no tardaremos en ver pantallas de 55” con tecnología AMOLED, en la actualidad son prohibitivas, pero no lo son tanto en tamaños de 5” o menos como el panel que trae el S3 y menos si éstos son producidos en grandes cantidades. Sin embargo, a pesar de que el S3 tiene una pantalla con una tecnología supuestamente superior, realmente está totalmente desaprovechada por dos razones:

  • La batería del S3 no es suficiente para sacar provecho a la pantalla AMOLED y el hardware reduce automáticamente el brillo hasta un 30% cuando las imágenes mostradas son muy brillantes (simplemente un navegador web con fondo blanco y letras es reducido automáticamente en brillo).
  • Samsung no se ha preocupado en hacer una calibración precisa del perfil de color y no aprovecha el espacio de color que le podría ofrecer la pantalla.

Curiosamente, la pantalla AMOLED consume significativamente más o menos batería en función de las imágenes que se muestren por pantalla (concretamente según un factor llamado Average Picture Level). Por ejemplo, una fotografía o un vídeo hacen que la pantalla del S3 consuma incluso menos que la de un iPhone, pero una pantalla blanca o azulada consume tanto que el propio hardware baja automáticamente el brillo del panel.

En un experimento llevado a cabo por Display Mate con un iPhone4 a más del doble de brillo que un S3 mostrando simplemente una pantalla en blanco, tuvieron los siguientes resultados:

iPhone4:  541cd/m2  7,8 horas
S3:  224 cd/m2  5,6 horas

Aquí el verde es muy “Green”, ya que curiosamente debido a cómo funciona la tecnología AMOLED, provoca que si la imagen que se muestra contiene mucho color verde el panel consuma mucho menos!.

En general las pantallas AMOLED consiguen un mayor contraste que las pantallas LCD pero no consiguen el mismo brillo que éstas últimas. Los resultados de los experimentos de Display Mate indican que:

  • La pantalla del S3 brilla aproximadamente la mitad que la del iPhone 5
  • El contraste del S3 es imbatible en condiciones de baja luminosidad (situación bastante rara). Es normal porque la tecnología AMOLED simplemente apaga sus píxeles para mostrar colores como el negro mientras que la tecnología LCD tiene siempre luz de fondo (backlight).
  • El contraste del iPhone 5 es mucho mejor en condiciones de luminosidad ambiental alta (por ejemplo en la calle) y la legibilidad de la pantalla es superior.
  • La pantalla del iPhone 5 refleja menos que la del S3.



Resolución de pantalla y el “truco” PenTile:


Si bien es verdad que la resolución de pantalla del iPhone 5 es inferior a la del S3, existe otra medida más significativa para medir la calidad de una pantalla en cuanto a la nitidez que ésta puede mostrar, que es la densidad de píxeles por pulgada (PPI). A mayor número, significa que la pantalla es capaz de mostrar con más nitidez las imágenes. Esto toma especial relevancia a la hora de mostrar texto, ya que un número bajo de PPIs daría la sensación de que el texto se viera borroso. En ambos terminales el número de PPIs se encuentra por encima de lo que el ojo humano suele percibir para ver continuidad en algo que en realidad no la tiene (ya que los gráficos mostrados están creados a partir de puntos que suponen un sistema discontinuo). El ojo humano “cae en el truco” a partir de 300 PPIs. En el caso del iPhone 5 tenemos 326 y en el caso del S3 306 PPIs. Sin embargo, el S3 usa un panel AMOLED con tecnología PenTile, que permite un ahorro de costes en su producción al reducir el número de píxeles por pulgada para el color Rojo y el Azul. Por lo que en realidad el número de PPIs para estos colores es de 216. Aunque ambas pantallas tienen una nitidez impresionante, si se las compara se puede observar a simple vista que la pantalla del iPhone 5 muestra el texto con más nitidez que el S3.


Conclusiones:


Aunque respecto a la pantalla hay una parte completamente subjetiva como es el tamaño de la misma, y sobre la que estoy seguro podemos encontrar gran disparidad de opiniones. Existen unos datos objetivos y analizados por los expertos independientes de Display Mate que no sólo dan una nota superior a la pantalla del iPhone 5 (A) sobre la del S3 (B+), sino que el iPhone4, que llevaba en el mercado más de un año antes de que apareciera el S3, también recibe una nota superior a este (A-).

Aún está por ver si los consumidores prefieren un terminal del tamaño del iPhone 5 o del nuevo estándar impuesto por sus competidores más directos. Sin embargo, estoy convencido de que la mayoría de los usuarios acostumbrados a usar un S3 no se cambiarían a un iPhone 5 al encontrar la pantalla tremendamente pequeña.

Según hemos podido ver en el estudio de Display Mate las características técnicas de la pantalla del iPhone 5 son superiores y por tanto tenemos un 3-0 indiscutible para el iPhone 5. Muchas gracias por seguirnos en Ciberninja. La próxima semana seguiremos comparando ambos terminales de la forma más objetiva posible.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Nota: solo los miembros de este blog pueden publicar comentarios.